Comunicado oficial
Soy psicóloga clínica con 28 años de experiencia, activista y facilitadora de Círculos de Mujeres. Hace 21 años fui la primera psicóloga en Chile que trabajó en realities, seleccionando y acompañando a los participantes para mantener su salud mental. Conozco el formato televisivo en profundidad y, en palabras concretas: no me gusta no es un lugar de cuidado. Capitalizar la exposición de la intimidad de las personas es contrario a la salud mental, opinión conversada ampliamente con mi familia y que además es conocida a nivel de RRSS y prensa.
Mis valores se oponen a:
-ver al ser humano como capital humano,
-no concuerdo con la explotación de la intimidad,
-cuestiono la reducción del deseo mutuo al “consentimiento”, en un formato totalitarista,
-no me gusta la edición manipulada de la narración según intereses económicos de la producción,
-no comparto la promoción de una sociedad basada en la manipulación, la estrategia, el complot y el ataque.
-considero que es un formato que fomenta una sociedad de consumo de muchas variables que no deben ser explotadas económicamente.
Quienes me siguen en RRSS, así como mis pacientes, amigos y familia, conocen mis opiniones ya que como activista por políticas públicas, como por ejemplo el postnatal de 6 meses en Chile, soy una profesional que salgo de la “neutralidad técnica” para luchar por la ética del cuidado. Desde ese lugar, soy conocida, también, por mis opiniones ligadas a mi actividad profesional.
Soy madre desde los 22 años y acompaño a mis hijos 24/7, como el 50% de nuestro país, constituyendo un hogar monomarental. Mi hija, Camila Gómez Power, de casi 27 años, toma decisiones independientes de nuestra vida familiar, (vive hace varios años fuera del hogar materno) y algunas de esas decisiones no me involucran ni representan, como tampoco a mis otros hijos. En nuestras conversaciones, escucho y ofrezco herramientas para que ellos elijan sus rutas según sus deseos, respetando siempre sus autonomías según la edad. Cada persona va eligiendo camino desde lo que toma y no toma de la madre, el padre, abuelxs, familia extendida, cultura que habita, armando su propio deseo. Jamás alentaría a alguien, menos a un hijo/a a entrar a un reality show.
Mi opinión sobre los realities shows es clara y contundente: son un fenómeno televisivo que responde a las dinámicas de una sociedad capital patriarcal que abusa de las personas que eligen participar en estos programas, cuyas motivaciones pueden ser conscientes y/o inconscientes, y estar influenciadas por situaciones emocionales, laborales, sociales y económicas.
No tengo nada más que comentar, solo seguir amando a todos mis hijxs, deseándoles lo mejor siempre, mucha salud, autocuidado y cuidado mutuo para que sean ciudadanos que aporten a su comunidad. Sigo viviendo mi vida centrada en el cuidado de mis hijos, continúo la atención clínica a mis pacientes, facilitando mis Círculos de Mujeres y luchando por políticas públicas, sosteniéndonos mutuamente con mi grupo de amigxs y familia.
Un abrazo,
Leslie Power
Psicóloga Clínica
